Mi trayectoria como psicóloga clínica

Soy Ainhoa, burgalesa con nombre vasco por una promesa que se hizo mi madre de jovencita. Y casualidades de la vida con 19 años vine a Donostia a estudiar psicología, donde sigo viviendo y trabajando.

Cuando terminé la carrera de psicología, complementé mis estudios con un máster de psicología clínica de orientación cognitivo conductual, considerada como la corriente psicológica con más evidencia científica. El TFM lo hice sobre demencias, lo que me llevó a comenzar mi andadura profesional como psicóloga (voluntaria) en Afagi (asociación de familiares de enfermos de Alzheimer en Gipuzkoa). Tras aquellos apasionantes y enriquecedores comienzos, estuve más de 10 años trabajando en diferentes recursos para personas mayores (centros gerontológicos de Matia fundazioa), centros de día, unidades de convivencia asistida y hogares de jubilados.

Especialización en intervención psicológica, formación sanitaria y EMDR

Después de esta etapa de intervención en gerontología, di el salto al sector de la formación (reglada y, para el empleo) colaborando con Zahartzaroa (Asociación Vasca de Geriatría y Gerontología), la DFG (formando al personal de centros gerontológicos de Gipuzkoa en el modelo de atención centrada en la persona), Lanbide (Certificados de Profesionalidad de atención sociosanitaria), los institutos Nazaret (Grado Superior de Integración Social) y Cebanc (Grado Medio de Atención a personas en situación de dependencia) y la Universidad de Deusto en Donostia.

La profesión de docente se convirtió en una de mis pasiones, que sigo ejerciendo a día de hoy.

Durante años dirigí el departamento provincial de formación de Cruz Roja Gipuzkoa, donde me adentré en el mundo de la psicología de emergencias.

EMDR

Seguí aprendiendo y fue uno de los motivos por los que decidí formarme en otros abordajes psicológicos como es EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing), método terapéutico muy eficaz para el tratamiento del trauma (simple y complejo).

Atención psicológica

Cuidar a las personas, mi forma de entender la psicología

Hace 3 años me propusieron participar en un proyecto innovador que ofrece atención psicológica en una unidad móvil a personas en situación de vulnerabilidad y/o sinhogarismo. Experiencia de la que seguí aprendiendo (y de qué manera!) y que me llevó a decidir montar mi primera consulta privada de atención psicológica. Me sentía preparada para afrontar el reto de la terapia individual y así ayudar a las personas en sus procesos de mejora y crecimiento personal, ayudándoles a aliviar el malestar psicológico.

Y aquí sigo, con mucha ilusión, energía y ganas de seguir aprendiendo ya que el mundo interno de las personas es único en cada una de ellas y requiere de profesionales que acompañemos desde la cercanía, la empatía, el respeto, la confianza, la profesionalidad y la formación constante.

Soy socia de la asociación EMDR España, formando parte de los más de 2.500 terapeutas que están registrados en su web.

Perteneciente al Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa. Colegiada nº: GZ03373

Mi metodología

El trabajo terapéutico se orienta a comprender cómo tus experiencias han influido en la forma en que hoy te sientes, piensas y te relacionas contigo misma/o y con los demás. Desde un enfoque respetuoso y adaptado a tus necesidades, el proceso busca ayudarte a desarrollar recursos internos, mejorar la regulación emocional y construir una relación más amable y segura contigo misma/o. A partir de una valoración inicial y de los problemas que quieras trabajar, estableceremos y consensuaremos un plan de trabajo y unos objetivos terapéuticos que iremos revisando periódicamente. Mi metodología de trabajo se basa en la psicología cognitivo-conductual, uno de los enfoques con mayor evidencia científica. Además, cuando, tras una valoración profesional, lo considero adecuado dentro del proceso terapéutico, integro EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares).

Esto nos permite:

Comprender cómo influyen los propios pensamientos, emociones y conductas en el malestar psicológico.

Trabajar tanto los síntomas actuales como las experiencias pasadas que pueden estar manteniéndolos y/o ser su origen.

Favorecer cambios duraderos, no solo alivio puntual.

El proceso terapéutico se construye de forma conjunta, y en un espacio de escucha, respeto, confidencialidad y colaboración favoreciendo la participación activa de la persona en su propio proceso terapéutico.